Cerrar
Utilizamos cookies y no lo escondemos
www.hijolusa.es Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.
Por favor, revisa nuestra Política de Cookies para comprobar que estás de acuerdo con ella.

Sartén o freidora, esa es la cuestión

Publicado el: 09/Junio/2015

¿Cuál es la forma más saludable de cocinar las patatas, en la sartén o en la freidora? ¡Descúbrelo en nuestro post!

Si te parece interesante, comparte:
patatas

La sartén y la freidora siempre han sido los eternos rivales en la batalla por cocinar patatas
de forma saludable. Hasta el momento, la primera de ellas parecía alzarse con la victoria, pero esta situación podría cambiar tras los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Zaragoza.



Según los investigadores, utilizar una sartén implica los siguientes inconvenientes:

- El deterioro del aceite es más rápido ya que freímos una mayor cantidad de alimentos en una menor cantidad de este líquido;

- Su oxidación se acelera al estar en contacto constante con el aire y la probabilidad de que se queme es mayor porque no podemos controlar su temperatura máxima.

Sin embargo, esto no significa que la freidora deba ser proclamada la nueva ganadora de la lucha, ni que debamos desterrar nuestras sartenes a lo más profundo del armario. La utilización de este electrodoméstico también tiene aspectos negativos, como la mayor reutilización del aceite y su oxidación constante incluso cuando no se está cocinando.

Entonces, ¿cuál es la forma más saludable de preparar patatas? La respuesta depende de nuestros hábitos de cocina. Si freímos patatas con bastante frecuencia, es más recomendable el uso de la freidora, pero si sólo lo hacemos de vez en cuando, es mejor utilizar la tradicional sartén.

En cualquier caso, siempre debemos tratar de seguir las siguientes recomendaciones para mejorar la calidad de nuestros fritos:

- filtrar el aceite tras su utilización;
- no juntar aceites nuevos y usados;
- no combinar diferentes variedades de aceite;
- secar las patatas antes de freírlas, para eliminar cualquier resto de agua.
Si te parece interesante, comparte:
Menu Ir arriba